Los troyanos informáticos son uno de los tipos de malware más antiguos y peligrosos que existen. Su nombre proviene de la historia del Caballo de Troya, ya que se presentan como archivos o programas aparentemente legítimos para engañar a los usuarios y conseguir acceso a sus sistemas.
Una vez ejecutados, pueden realizar diversas acciones maliciosas como robar información, permitir el acceso remoto al equipo, descargar otros programas maliciosos o comprometer la seguridad de la red.
En este artículo conocerás los principales tipos de troyanos que han existido a lo largo de la evolución de la seguridad informática.
Un troyano es un programa malicioso que se oculta dentro de un archivo, aplicación o documento aparentemente seguro.
A diferencia de algunos virus tradicionales, los troyanos suelen requerir la intervención del usuario para ejecutarse.
Sus objetivos más comunes incluyen:
Los troyanos de puerta trasera permiten que un atacante acceda remotamente al sistema infectado.
Pueden:
Son considerados uno de los tipos más peligrosos.
Diseñados para robar información financiera.
Su objetivo suele ser capturar:
Recopilan información sobre la actividad del usuario.
Pueden registrar:
Capturan las pulsaciones realizadas en el teclado.
Esto permite a los atacantes obtener:
Su función principal es descargar malware adicional desde Internet.
Generalmente son utilizados como primera fase de una infección más compleja.
Transportan otros programas maliciosos dentro de sí mismos.
Una vez ejecutados, instalan amenazas adicionales en el sistema.
Permiten controlar completamente un equipo a distancia.
Históricamente fueron muy populares programas como:
Buscan utilizar equipos comprometidos para participar en ataques contra servidores o servicios en línea.
Convierten el equipo infectado en un intermediario para ocultar actividades maliciosas.
Modifican:
Las técnicas más comunes incluyen:
Archivos adjuntos maliciosos.
Programas obtenidos desde fuentes no confiables.
Mensajes diseñados para engañar al usuario.
Dispositivos extraíbles infectados.
Descargas automáticas o archivos falsificados.
Algunas señales frecuentes son:
Para reducir el riesgo de infección:
Los troyanos continúan siendo una de las amenazas más importantes dentro del panorama de la ciberseguridad. Conocer sus diferentes tipos ayuda a identificar riesgos potenciales y adoptar medidas de protección adecuadas para mantener la seguridad de la información y los sistemas.